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Crean un nuevo método para medir con más precisión la atrofia de la médula

El equipo ha demostrado, en un estudio publicado en 'Annals of Neurology', que la nueva técnica basada en imagen por resonancia magnética (RMI, por su sigla en inglés) ayuda a predecir mejor la progresión de la enfermedad y que, además, permitirá estudiar nuevas terapias con potenciales efectos neuroprotectores. EFE/Héctor Martín/Archivo El equipo ha demostrado, en un estudio publicado en 'Annals of Neurology', que la nueva técnica basada en imagen por resonancia magnética (RMI, por su sigla en inglés) ayuda a predecir mejor la progresión de la enfermedad y que, además, permitirá estudiar nuevas terapias con potenciales efectos neuroprotectores. EFE/Héctor Martín/Archivo

Un trabajo liderado por científicos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y de la University College of London (UCL) ha permitido desarrollar una nueva técnica para medir con mayor precisión la pérdida de volumen, o atrofia, de la médula espinal, lo que ayuda a predecir el curso de la esclerosis múltiple.

El equipo ha demostrado, en un estudio publicado en 'Annals of Neurology', que la nueva técnica basada en imagen por resonancia magnética (RMI, por su sigla en inglés) ayuda a predecir mejor la progresión de la enfermedad y que, además, permitirá estudiar nuevas terapias con potenciales efectos neuroprotectores.

El investigador de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y coautor del artículo Ferran Prados ha explicado que con el paso de los años, los afectados por esclerosis múltiple sufren una atrofia progresiva de la médula espinal que se asocia a una creciente incapacidad motora.

"A pesar de que la médula espinal es clave para explicar el diagnóstico y la evolución de la enfermedad, el uso en ensayos clínicos de imágenes por resonancia magnética que incluyan la médula espinal ha sido ínfimo por la dificultad de obtener resultados concluyentes", según Prados, que es ingeniero computacional.

La nueva técnica desarrollada permite medir con mayor precisión el grado de atrofia a lo largo del tiempo y demuestra que los resultados se correlacionan correctamente con la evolución de la enfermedad.

"Este nuevo biomarcador permite reducir el número de participantes en ensayos clínicos y aumenta la exactitud de los resultados, lo que abre un nuevo escenario para los ensayos clínicos sobre esclerosis múltiple", asegura Prados.

La técnica se ha validado utilizando dos imágenes de resonancias magnéticas hechas con un año de diferencia a 327 personas afectadas de esclerosis múltiple y a 93 personas sanas.

"A partir de ahora, podremos medir con más certeza el impacto de los nuevos tratamientos en la evolución del paciente, ya que a los datos que obtenemos del cerebro, podremos sumar los nuevos datos de la médula espinal", afirma el investigador de la UOC.

El nuevo método de procesamiento de imágenes se utilizará por primera vez en un ensayo clínico en fase 3, que comenzó en mayo de 2018, de un medicamento genérico que potencialmente puede ayudar a reducir la atrofia de las personas con esclerosis múltiple.

El objetivo será ver el efecto de este medicamento denominado simvastatina en la atrofia de la médula espinal. "Normalmente se prescribe para el colesterol, pero sería una revolución si un medicamento tan barato sirviera para tratar la esclerosis múltiple", ha subrayado Prados.

Ya se están haciendo los primeros seguimientos del año uno, en un ensayo que va a durar siete en total y será entonces cuando entrará en acción la nueva tecnología, en la que ha tenido un papel destacado este ingeniero computacional de la UOC.