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Antonio Chazarra: "Nunca hay que perder el horizonte utópico pero hay que trabajar en el ámbito de lo concreto"


Hoy nos acercamos a hablar con Antonio Chazarra profesor emérito de filosofía y filólogo, militante del PSOE desde 1969, sabio, memorial histórico de nuestro país y mejor persona.

OBRERO.- A pesar de las penalidades y de luchas desiguales la historia se decantaría del lado de la clase obrera, de los pobres de la Tierra. El problema de este tipo de promesas es ¿qué pasa si los pronósticos no se cumplen? Es exactamente lo que ha ocurrido. Al hacerlo ha ido entrando en crisis su relato, su cosmovisión. Aquel socialismo que dibujaba una sociedad final, incluso al detalle, se ha ido debilitando. Tú eres un protagonista de la historia del Psoe. ¿Estás de acuerdo con esto? ¿Qué es lo que más echas de menos en la militancia desde que comenzaste hasta ahora?

ANTONIO CHAZARRA – Permíteme que haga una digresión. Los países cambian y la militancia y el modo de participar en política también, porque los problemas y la organización social son diferentes.

Nunca, desde mi punto de vista, hay que perder el horizonte utópico pero hay que trabajar en el ámbito de lo concreto, de lo que está presente aquí y ahora. Mejorar la vida de los ciudadanos, contribuir a la cohesión social y apostar por un futuro más igualitario y con mayor justicia.

En cuanto a qué echo de menos, mucho habría que decir, mas sucintamente, una mayor formación, una implicación más fuerte con los problemas del barrio y del entorno y un funcionamiento, en la medida de lo posible, de abajo a arriba. Estas son aspiraciones que no pueden conseguirse en poco tiempo… mas hay que trabajar duro, para que lleguen más temprano que tarde.

OBRERO.- Como diputado en la Asamblea de Madrid desde 1991 a 2007, trabajaste en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid durante el gobierno de Joaquín Leguina. ¿Qué destacarías de este pasaje de tu vida? ¿Cuál ha sido para ti la mejor gestión que has podido realizar?, ¿por qué razón la izquierda nunca es unánime consigo misma y con sus militantes? ¿Siempre está dividida?

A.Ch. – Antes de ser diputado en la Asamblea de Madrid, estuve vinculado durante unos meses a la Consejería de Educación y Juventud, de la que era Consejero Manolo de la Rocha. De esos meses, la iniciativa que recuerdo con más agrado, fueron los cursos y actividades formativas que llevamos a cabo para propiciar la participación de los padres y de los estudiantes en la gestión democrática de los Centros, con las nuevas perspectivas que se abrían tras la aprobación de la LODE. Recuerdo, también, la labor de Aurora Ruíz, como Directora General de Educación y el magnífico modelo que creó para las Escuelas Infantiles.

Manolo de la Rocha y yo dimitimos para hacer campaña a favor del NO en el Referéndum sobre la OTAN. En la tan conocida diferencia ‘weberiana’ entre ética de la responsabilidad y ética de las convicciones… entendí y sigo entendiendo que en determinados momentos la ética de las convicciones ha de anteponerse a la de la responsabilidad.

En cuanto a la segunda pregunta, creo que es oportuna una matización. Desde mi punto de vista, la pluralidad es una riqueza, lo que es una debilidad es la fragmentación. Por consiguiente, considero de una enorme importancia la unidad de acción y sobre todo, electoralmente no propiciar con más opciones de las necesarias, una ventaja a la derecha.

OBRERO.- ¿Qué significa hoy ser Militante de la organización clandestina en Madrid como reza por ahí en alguna de tus biografías?

A.Ch. - Militar en el PSOE en el periodo de la clandestinidad fue un motivo de orgullo, coherencia… y seguir el ejemplo y el paso al frente que algunos miembros de mi familia habían dado.

Me parece importante especificar que pretendíamos ante todo y sobre todo, devolver la democracia a nuestro país, lograr que los ciudadanos disfrutaran de nuevo de los derechos y libertades que les fueron arrebatados e ingresar en la entonces Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, dado nuestro firme europeísmo. Contábamos con la historia de nuestro Partido y con el ejemplo de resistencia que habían dado los compañeros en el exilio tanto en Francia, como en México y otros muchos lugares.

Honestamente creo que no lo hicimos mal. Conseguimos además –con el apoyo de toda la izquierda- que tras las primeras elecciones (junio 77), contra la opinión, una vez más de la derecha, que las Cortes fuera constituyentes. Precisamente por eso, se disolvieron al aprobarse la Constitución, que fue sometida a referéndum con un amplio respaldo. Por cierto, la derecha más radical (entonces Alianza Popular) no la votó afirmativamente. Digo esto porque deberían tener más respeto por la verdad, algunos a quienes no se les cae de la boca la palabra ‘constitucionalista’.

El PSOE, que nunca ha sido una organización clandestina sino que se ha visto obligado a vivir en la clandestinidad por la persecución de la dictadura, tuvo un papel muy destacado en la elaboración de la Constitución del 78, que con sus pesos y contrapesos, abrió el camino a una democracia… aunque visto con perspectiva, en el 2021, algunos opinamos que ya es momento de reformar la Constitución del 78 en varios puntos de su articulado. Mas, eso excede el contenido de esta entrevista y es ‘harina de otro costal’.

OBRERO.- ¿Por qué se ha llegado a este grado de degeneración en la política española? ¿Es ambición de poder o económica? La democracia sigue en tensión con el Estado y en guerra con los grandes poderes dueños del dinero. ¿Sus peores enemigos son los internos?

A.Ch. - No es una pregunta, son varias y en racimo. Intentaré, no obstante, responderlas todas. Las causas, a mi entender, son multifactoriales. Las hay exógenas y endógenas.

Politólogos, sociólogos, filósofos, economistas y diversos especialistas llevan hablando de estos asuntos varias décadas. ¿Quién toma las decisiones? Es cierto que quienes son elegidos en las urnas tienen cada vez menos poder de decisión y, que de una forma u otra, se ven constreñidos por poderes económicos o de otra índole.

La globalización no ha traído consigo los aspectos positivos que se esperaban de ella. Por el contrario, ha propiciado una dependencia del poder político a los poderes económicos, a veces en la sombra, un auge de los nacionalismos de corte populista o fascistoide y por recordar sólo a uno de estos analistas Norberto Bobbio, las promesas incumplidas son numerosas.

Hay que recordar, no obstante, que de poco vale echar siempre la culpa a los demás. Hemos de ser abiertamente críticos y asumir nuestra responsabilidad, individual y colectiva, en estos procesos. Sin ciudadanos no hay democracia.

Hemos de ser abiertamente críticos con la irracionalidad y sus apelaciones al sentimentalismo y apostar, con todas sus imperfecciones, por la racionalidad del sistema democrático. Asimismo, hemos de defender los derechos humanos, la integración efectiva de los inmigrantes, leyes avanzadas que permitan poner en circulación los derechos de tercera generación y, por terminar con esta enumeración, unas políticas inequívocamente feministas y verdes que supongan una apuesta por las energías renovables y por la transición ecológica.

OBRERO.- ¿Alguna vez has descubierto alguna conspiración seria contra el PSOE? ¿Qué jugadas de la historia te parece que no han ayudado a la credibilidad en el partido socialista?

A.Ch. - Según se mire. No es tampoco una pregunta fácil de responder con brevedad. Por regla general, huyo de las teorías conspiranóicas, no voy a obviar la pregunta.

Sin necesidad de colocarnos en el golpe de estado de julio 36, contra la legalidad democrática republicana… voy a comentar algunos sucesos más recientes, por ejemplo el ‘tamayazo’. ¿Qué hubiera ocurrido si Simancas hubiera sido elegido presidente de la Comunidad de Madrid, tal como las urnas posibilitaban? ¿Habría habido tanta corrupción como hubo después?

Quiero comentar como de pasada, pero tiene su importancia, que el hecho de que el PP fuera ‘dopado’ a varias elecciones. ¿Pudo alterar eso el resultado? Nadie puede asegurarlo, mas es absolutamente legítimo, plantear la duda.

La credibilidad del PSOE se ha visto mermada tanto por errores propios como por la labor de una oposición vocinglera y atrapalotodo que no ha cesado de realizar descalificaciones y ataques indiscriminados, recurriendo con frecuencia a la tergiversación y a la mentira.

Naturalmente, el apoliticismo, la desinformación, la manipulación mediática y ‘las tendencias populistas’ también han influido lo suyo. Un populismo de derechas a lo Trump, ‘vende humo’ pero lo vende porque hay alguien dispuesto a comprarlo.

Igualmente, creo que han influido el desinterés hacía lo público, la pérdida de valores morales, la permisividad con los corruptos y un consumismo e individualismo exacerbado.

Siempre hemos de ser críticos con nosotros mismos. Una parte del electorado, quizás nos ha abandonado porque previamente nosotros los habíamos abandonado a ellos y no habíamos sabido articular respuestas a sus reivindicaciones y demandas.

Por último, el neoliberalismo más reaccionario, se encargó con invenciones como ‘el fin de la historia’, de que los cascotes del Muro de Berlín cayeran sobre las cabezas de la social-democracia. Trump y el trumpismo han hecho muchísimo daño a la democracia y a los valores democráticos.

Pese a todo esto, estamos aquí. Dispuestos a conectar con la mayoría progresista de este país… y a seguir ganando elecciones.

OBRERO.- ¿Los sindicatos responden hoy a la palabra OBRERO, de verdad? o ¿más bien muchos de los dirigentes socialistas son “pijos” que quieren ponerse el “pin” y pasar a la historia pero que poco les importan los obreros y menos el socialismo o la ideología?

A.Ch. - No puedo estar de acuerdo con estas preguntas, que contienen a mi juicio, una interpretación sesgada. Los ‘pijos’ o ‘cayetanos’ no son sindicalistas. Por el contrario, están en contra de los Sindicatos y responden a otros estímulos y motivaciones.

Los sindicatos ‘de clase’ nacieron y siguen existiendo para combatir la explotación, mejorar salarios, condiciones de vida y relaciones laborales de los trabajadores.

Me gustaría recordar ‘a vuela pluma’ que tanto la UGT –Comisiones Obreras, nació mucho después, durante el franquismo- como el PSOE fueron fundados por Pablo Iglesias Posse que defendió durante toda su vida, tanto un gradualismo como la teoría de las dos ruedas.

Eso no es todo. Me parece necesario exponer el papel que les otorga la Constitución y que los que se dicen constitucionalistas, niegan a diario. Es conveniente que nos preguntemos, asimismo, ¿a quién beneficia la desafiliación? Finalmente, debo incidir en ¿qué utilidad tienen?, ¿para qué sirven? Sería larga la respuesta, pero sucintamente para pelear por derechos laborales y, también, por la seguridad y salud en el trabajo defendiendo, por ejemplo, la primacía de los convenios de sector sobre los de empresa, promoviendo acciones de economía circular o combatiendo la desigualdad de género y realizando políticas de solidaridad para con los inmigrantes o adaptando y ayudando a formarse a los trabajadores de cara a los cambios energéticos y a las medidas urgentes para garantizar la supervivencia del Planeta.

Me cuesta trabajo no mencionar que los totalitarismos acaban de un plumazo con los Sindicatos ‘de clase’ creando verdaderos trampantojos, a los que llamaban sindicatos verticales. Así procedió Benito Mussolini en la Italia fascista y así procedió el dictador Francisco Franco en nuestro país.

OBRERO.- ¿Existe una relación entre masonería e ideología socialista o simplemente es una coincidencia?

A.Ch. – Confieso que me gustaría tener más tiempo para responder más pormenorizadamente. La Masonería en nuestro país al igual que en el resto de Europa está vinculada de forma especial a la Ilustración, de hecho, el lema de la Revolución Francesa “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, como es bien sabido, es masónico.

La Masonería ha estado siempre vinculada a los proyectos de progreso, laicismo y de realización del ser humano y ha apostado por ensanchar el espacio de derechos y libertades y por lograr una sociedad más humana que posibilite un mayor desarrollo personal.

A la vista está su vinculación con el socialismo. Son proyectos distintos pero en muchos aspectos convergentes y coincidentes. Aprendí de mi padre el compromiso político y social de la masonería y aunque no soy masón no quiero ocultar mi simpatía por su proyecto humanista, laicista y civilizatorio.

OBRERO.- ¿Qué pasó con Tierno Galván, porqué abandonó el partido? ¿Había también tintes de personalismo o el viejo profesor fue de alguna manera utilizado? Hay quien piensa que se dejó engañar para evitar males mayores.

A.Ch. - Tuve la oportunidad de conocer a Enrique Tierno Galván, a quien admiré por la amplitud de sus conocimientos y su sentido humanista de la existencia. Creo que no exagero si afirmo que fue un intelectual socialista, respetable y respetado.

Fue amigo de mi padre desde su estancia en la Universidad de Murcia. La pregunta que haces es compleja y requiere situarla en las coordenadas adecuadas.

Durante la dictadura franquista el pensamiento socialista sufrió una fragmentación: PSOE, PSP, Federación de Partidos Socialistas… La posición al franquismo se aglutinó fundamentalmente en torno a la Junta Democrática donde figuraba Enrique Tierno Galván y la Plataforma de Convergencia que lideraba el PSOE.

Eran tiempos de responsabilidad y donde había que preparar el terreno para la futura democracia y para frenar los intentos involucionistas del bunker. A este efecto, ambas se fusionaron en una sola fuerza representativa del conjunto de la izquierda, la denominada Platajunta.

Una tarea necesaria para la democracia que estaba en ciernes, era la reunificación en una sola fuerza política de todo el socialismo disperso. Esa unificación se realizó en torno al PSOE.

Tierno Galván fue Diputado, tras las primeras elecciones y realizó el PREÁMBULO de la Constitución. Más tarde, tras la unificación, fue –y casi todos, lo admiten- el mejor Alcalde de Madrid. Despertaba una simpatía evidente por su sabiduría, su talento, su ironía y su capacidad de gestión.

No me resisto a señalar que su entierro fue multitudinario. El pueblo de Madrid es generoso con aquellos que admira y respeta. Sus célebres ’bandos’ han quedado grabados en el inconsciente colectivo.

En mi opinión ese es el Tierno Galván que ha quedado para la historia. Otros momentos y tensiones fueron, de hecho, más que superados.

OBRERO.- ¿Qué futuro atisbas en el partido con los indultos, la presión de Podemos, la pérdida de votos… es el socialismo hoy un gestor con rostro humano del capitalismo y su corolario el neoliberalismo?

A.Ch. - Tampoco es esta una pregunta que pueda despacharse a la ligera. Ha habido mucho ruido mediático. Como decía, sagazmente Ortega Gasset, “el problema catalán no se puede resolver pero se puede conllevar”. Los gobiernos del PP, por una parte y los excesos del independentismo, lo han puesto muy difícil.

El actual Presidente del Gobierno ha pretendido con los indultos, rebajar el ‘suflé’ y la crispación y dar una oportunidad al diálogo. Los primeros resultados ya se están viendo. Creo que esta medida puede contribuir a rebajar la tensión y a propiciar un espacio más habitable, donde podamos convivir sin obligar a ninguno a hacer dejación de sus principios pero comprometiéndonos a respetar el marco constitucional.

A mi juicio, el primer gobierno de coalición desde la recuperación democrática, con sus ‘tiras y aflojas’, está cumpliendo de forma satisfactoria. Parece, sin embargo, que una derecha y sus medios afines, echados al monte, ven conspiraciones por todas partes, desencuentros y malestar cuando no, supuestas traiciones a España que consideran patrimonio exclusivo de su ideología e intereses.

En cuanto a la pérdida de votos, permíteme una reflexión, gobernar desgasta, más sobre todo, a quien no gobierna, como en su día apuntó inteligentemente Giulio Andreotti, con no poca retranca y malicia.

Cuando se convoquen nuevas elecciones –es decir a finales del 22 o primeros meses del 23- el electorado, con su voto, expondrá si el actual gobierno ha actuado con moderación y ha sabido sortear los escollos y si la oposición ofrece algo más que trifulcas, insultos y catastrofismo. A mi juicio, el electorado confía en opciones moderadas y una derecha que no se diferencia de la ultraderecha, no es un buen referente.

En cuanto a si el socialismo es un gestor, con rostro humano, del capitalismo neoliberal creo, que en absoluto. A diario quienes se denominan liberales lo demuestran con su actitud.

Quizás sea el PSOE uno de los partidos socialdemócratas de Europa con mayor tirón electoral y con más arraigo social. El socialismo moderado es un proyecto emancipador vivo y vigente hoy por hoy. Es imprescindible para garantizar la fortaleza y cohesión de la democracia española.

¿Por qué es necesario? Porque en un contexto complicado propone medidas y acciones legislativas para mejorar las condiciones de vida de los más vulnerables, incrementar y proteger a las minorías y avanzar en la igualdad de género y en medidas para la transición energética y para una España y Europa más verde y con menos contaminación.

La prueba de que está vivo es que está en crisis. Eso mismo en un partido que ha logrado superar obstáculos y ser útil a nuestro país durante 142 años, merece una confianza por parte de sus bases sociales de apoyo.

OBRERO.- De la redistribución de la riqueza a la economía mixta y al Estado regulador; desde la igualdad de género a la economía del cuidado; desde las libertades individuales y colectivas a la división de poderes; desde los derechos de la naturaleza al buen desarrollo de los territorios; desde el multilateralismo al desarme nuclear… Son muchos los asuntos que debe proponerse el socialismo hoy. ¿Qué democracia se espera hoy del partido?

A.Ch. - En parte ya he ido respondiendo anteriormente. El PSOE tiene una vocación, desde su fundación, de partido democrático que aspira a gobernar mediante el voto de los ciudadanos. Las sociedades evolucionan y, por ese motivo los programas van dando respuesta a las necesidades de cada momento histórico.

Hoy el PSOE defiende una democracia socialmente avanzada, la ampliación de derechos y libertades, una apuesta por una Europa federal y un desarrollo del Estado de las Autonomías que posibilite un alto nivel de gestión, dentro de las competencias que el título VIII de la Constitución les otorga.

Conseguir esto ha de hacerse paulatinamente. En cada Legislatura han de advertirse cambios significativos. Aspiramos a que haya iniciativas legislativas para facilitar un mayor nivel de participación, así como a realizar una amplia labor pedagógica para combatir el miedo que se pretende inculcar, que siempre es un factor negativo, que trae aparejado un pesimismo desmovilizador.

Un objetivo expreso es mantener la confianza de los ciudadanos y ofrecer esperanza en el futuro. La gestión de los fondos europeos es prometedora y las medidas legislativas destinadas a ampliar derechos o a garantizar una muerte digna para los enfermos irrecuperables que así lo soliciten… son exponentes de cuanto vengo diciendo.

OBRERO.- ¿Qué se podría destacar de la izquierda de Podemos? ¿Cuál es su interés, por ejemplo, con la ley trans? Toda persona quiere y defiende los derechos de otros, pero ¿te parece que esta ley da respuesta a todas las situaciones sociales que puedan surgir?

A.Ch. - No seré yo quien descalifique las iniciativas de Unidas Podemos, le falta experiencia de gobierno más esta no se adquiere de la noche a la mañana. Es un buen banco de prueba el ver como se han ido resolviendo las tiranteces y desencuentros lógicos en todo gobierno de coalición.

Esto no significa, en modo alguno, que no haya que hacerle las críticas pertinentes, a las que se hagan acreedores.

El colectivo LGTBI es en muchos aspectos vulnerable y las personas transexuales las más vulnerables de ese colectivo. Por tanto, ampliar derechos es una magnífica respuesta a sus demandas.

Ahora bien, también en este terreno, es conveniente apelar a la moderación e ir paulatinamente, paso a paso,… para evitar marchas atrás o que el Tribunal Constitucional, anule o modifique algunos puntos del articulado de la Ley.

Es difícil, muy difícil satisfacer a todos los colectivos y sus exigencias de inmediato. Mi opinión a este respecto es que lo más grave es romper o vulnerar la unidad de acción. Para seguir avanzando tienen que lograrse los más amplios consensos. La sociedad española ha demostrado que es receptiva a los derechos de las minorías y… en este caso, al igual que en otros anteriores, si hacemos las cosas bien, no habrá retrocesos.

OBRERO.- El Estado de Derecho debe rendir cuentas al Estado Democrático, cuando las leyes vigentes no están preparadas para resolver conflictos….¿Cómo justificas o relacionas que el colectivo feminista no quiera la ley trans en muchos aspectos? ¿Qué diría Zerolo?

A.Ch. - En buena medida ya he respondido a gran parte del contenido de esta pregunta. Quiero, sin embargo, dedicarle unas líneas a Pedro Zerolo. Fue un luchador infatigable por los derechos de los homosexuales. Lo conocí cuando era un destacado activista del COGAM.

Presentaron en la Asamblea una Proposición No de Ley para crear un registro de parejas de hecho y para que las parejas homosexuales pudieran adoptar. Defendí esa PNL en nombre del PSOE. La derecha votó en contra de las adopciones. El COGAM quedó satisfecho de que se hubiera dado este primer paso, al que siguieron otros. A raíz de este debate Pedro Zerolo solicitó el ingreso en el PSOE. Me cabe el honor de que me pidiera que fuese uno de sus avalistas.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta, los colectivos feministas y transexuales, creo que tienen la obligación de seguir dialogando hasta conseguir un acuerdo. En este punto como en otros, el consenso es fortaleza y la división, llevando a los medios de comunicación las diferencias, un síntoma de debilidad.

OBRERO.- El socialismo encontró su fuerza en el curso de la historia y en el optimismo, al que el himno de Eugène Pottier le puso letra, La Internacional. Claro que hay que decir que los socialistas del siglo XIX y principios del siguiente no imaginaron hasta qué punto el siglo XX se convertiría en un gran matadero. No obstante, esa fe del socialismo de la época en un final victorioso, es lo que hizo posible su extensión por el mundo. A pesar de las penalidades y de luchas desiguales la historia se decantaría del lado de la clase obrera, de los pobres de la Tierra. El problema de este tipo de promesas es ¿qué pasa si los pronósticos no se cumplen? Es exactamente lo que ha ocurrido. Al hacerlo ha ido entrando en crisis su relato, su cosmovisión. Aquel socialismo que dibujaba una sociedad final, incluso al detalle, se ha ido debilitando, ¿cómo será el socialismo en los próximos años?

A.Ch. - La Internacional es un hermoso himno vinculado al Movimiento Obrero y, que con una misma música tiene letras distintas para los anarquistas-libertarios, socialistas, comunistas, etc.

Propone, como cualquiera que la haya escuchado recordará, un ideal de redención y un triunfo sobre la opresión, la esclavitud, la explotación y unas condiciones de vida miserables.

¿Se han cumplido estas promesas? No es oportuno contestar precipitadamente, desde luego, en parte es incuestionable más la historia es un proceso, la explotación sigue y nosotros en nuestras coordenadas hemos de dar respuesta a las demandas y expectativas y combatir las nuevas formas de explotación económica y de esclavitud que han ido surgiendo.

El socialismo tiene una larga trayectoria tras sí, somos herederos de las luchas y avances que otras generaciones han protagonizado. Mi maestro, Luis Gómez Llorente, una de las mejores ‘cabezas’ que ha tenido el Partido, fundador de Izquierda Socialista y buen conocedor del pensamiento de Rosa Luxemburg, solía decir que varían las formas, mas determinados contenidos, presididos por la desigualdad y la opresión del hombre por el hombre, se conservan. Afirmaba, además, que conforme la historia avanza y se solucionan o se atenúan determinados conflictos, surgen otros nuevos a los que estamos obligados a responder. Para él era esencial que hubiera democracia interna, un funcionamiento de abajo a arriba y la más amplia participación en la toma de decisiones.

Con esto creo que he respondido, con creces, la pregunta. Pienso que hay que seguir leyendo y conociendo el legado de Gómez Llorente. Nadie puede pontificar como será el socialismo del futuro, mas está en nuestra mano configurar y dar forma al socialismo del presente.

OBRERO.- La participación ciudadana es lo que hace que cada vez más la vida política refleje los intereses, proyectos y opciones de la ciudadanía, y no de los grupos instalados en su interior, pero no sé si esto es así.

A.Ch. - La historia del PSOE es la de un Partido democrático, donde las decisiones se adoptan con la más amplia participación y una vez adoptadas, se cumplen disciplinadamente. En lo referente a la participación, en el funcionamiento interno y en la toma de decisiones, el PSOE ha ido y va más lejos que otros partidos.

En una democracia avanzada la participación ciudadana es vital. Los ciudadanos han de sentirse parte implicada en lo que pasa, proponer soluciones y apoyar los proyectos políticos que estén más identificados con sus demandas y expectativas.

Una democracia que no sea participativa, envejece más pronto que tarde y se esclerotiza. La participación, por el contrario, renueva, trae nueva sabia y da agilidad y fortaleza a los movimientos ciudadanos.

Evidentemente a quienes no interesa esa participación, también juegan sus cartas y lo hacen vaciando de contenido transformador la participación. Probablemente, la alienación sea uno de nuestros principales problemas como pone de manifiesto ‘la sociedad del espectáculo’ y la frivolidad con que se despachan asuntos muy serios.

A veces da la sensación de que lo que se busca es entontecer, con tanto ruido mediático, frivolizar, instalar el pesimismo en el presente y fomentar la pasividad y el desinterés hacia todo lo público, lo que es de todos.

Hasta aquí mis respuestas a tus preguntas. He procurado ser analítico, no excluir la crítica y no deslizarme por el camino de la nostalgia. Muy al contrario, estas reflexiones, de un veterano socialista, están destinadas a los compañeros de hoy… y espero que puedan llegar a los de mañana.

OBRERO.- ¿Con qué frase definirías la situación actual?

A.Ch. - Vivimos un tiempo de incertidumbres… mas también y quizás por eso, de posibilidades y esperanzas. Es este “un tiempo de siembra… y hay que hacerla ahora para que los frutos sean recogidos por quienes aún no han nacido”.

Muchas gracias Antonio.

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